El
Profesor Ken Bain está obsesionado con hacer
preguntas provocadoras. Inclusive cuando está
siendo entrevistado, algunas veces responde a las preguntas
con más interrogantes. Actualmente se desempeña
como Vicerrector de Instrucción en Montclair
State University y como Director del Centro de Recursos
para la Enseñanza y el Aprendizaje de la misma
universidad. Es conocido internacionalmente por haber
dedicado 15 años a la investigación de
las mejores maneras de enseñar y aprender. ¿Cuál
es el resultado? Bain ha sido el fundador de centros
dedicados a la investigación en la enseñanza
en cuatro universidades: New York University, Northwestern
University, Vanderbilt University y Montclair State.
Por su labor ha recibido premios de prestigiosas instituciones
como de la Harry S. Truman Library,
Lyndon Baines Johnson Library, Ford Foundation, National
Endowment for the Humanities y The International Studies
Association, entre otras. Su libro, What the Best College
Teachers Do (“Lo que hacen los mejores profesores
universitarios”), ganó el premio Virginia
and Warren Stone Prize que otorga Harvard University
Press por su excelencia sobre temas de educación
y sociedad. Ha sido invitado a dictar conferencias en
casi doscientas universidades e instituciones de África,
Asia, Australia, Canadá, Europa, México
y los Estados Unidos. Recientemente, el Profesor Bain
fue invitado como orador principal de un taller sobre
aprendizaje interactivo organizado por el Instituto
Internacional para el Desarrollo de la Innovación
Académica para la Universidad Tecnológica
Centroamericana (UNITEC), como parte del Programa Séneca
Para la Excelencia Académica.
El
Profesor Bain accedió a sostener una conversación
con el Informativo, una publicación periódica
de LASPAU y que a continuación se reproduce,
acerca de sus descubrimientos en el campo de la enseñanza
interactiva y el aprendizaje.
P. ¿Qué elementos o características
comunes ha encontrado usted entre los mejores profesores
durante sus 15 años dedicados a este estudio?
¿Qué hace a un gran profesor ser excelente?.
R. He encontrado que los mejores profesores tienen la
habilidad principal de hacer preguntas claves y provocadoras.
Ellos definen su enseñanza en términos
de esas preguntas. También he descubierto que
los buenos profesores entienden el proceso de aprendizaje,
comprenden que los seres humanos construyen su sentido
de realidad y usan esas construcciones para entender
nuevas situaciones. Utilizan esa comprensión
para crear ambientes de aprendizaje eficaces para sus
estudiantes.
P. ¿Qué lo motivó a estudiar
los procesos de enseñanza y aprendizaje?.
R. Como profesor de historia, básicamente mi
deseo era llegar a ser un mejor profesor. Quería
evaluar sistemáticamente qué constituía
una buena enseñanza. Me di cuenta de que particularmente
me había beneficiado de una buena instrucción.
Durante mis estudios, identifiqué a mis buenos
profesores porque me sentí muy motivado a aprender
mientras tomaba sus clases. Con profesores deficientes,
básicamente no aprendí nada. Mi experiencia
personal me demostró que los buenos profesores
pueden ciertamente hacer una gran diferencia.
P. Usted ha señalado la importancia de
crear ambientes de aprendizaje eficaces o críticos.
¿Cómo los define usted?.
R. Un ambiente de aprendizaje eficaz es precisamente
aquel que en gran manera estimula a los estudiantes
a aprender. En mi caso como profesor de historia, siempre
traté de hacer preguntas que los estudiantes
percibieran interesantes y relevantes, y simplemente
no les ofrecía una serie de hechos. Una de las
preguntas que he realizado es: ¿Por qué
los seres humanos van a la guerra? Esa pregunta ha hecho
pensar y reflexionar a mis estudiantes. Pedirles que
solo memoricen hechos o libros no ofrece un ambiente
estimulante. Un profesor de Harvard, que es considerado
excelente por sus estudiantes, una vez me dijo que él
comienza su curso preguntando a los estudiantes: ¿Qué
es justicia? Esta pregunta ha generado debates muy interesantes.
P. He leído que usted también
utiliza la técnica de juegos de rol para enseñar.
¿Cuáles son las ventajas de este tipo
de método para enseñar? ¿Qué
otros métodos pone en practica?.
R. Al asumir un rol activo, los estudiantes se ponen
a sí mismos dentro de un momento histórico
y sus complejidades. Luego los estudiantes no sólo
actúan sino que reflexionan. Algunas veces también
utilizo casos de estudio. En ciertas ocasiones hago
preguntas amplias como: ¿Cuáles son las
fuerzas en la historia que han moldeado a nuestras civilizaciones?
La variedad de respuestas y la participación
de los estudiantes es lo que provee un ambiente de aprendizaje
interesante. La meta es hacer que los estudiantes estén
cautivados con las situaciones. Todo ser humano tiene
una curiosidad natural, necesitamos rescatar esa curiosidad
que teníamos cuando éramos niños
y que todavía permanece en todos nosotros, esa
fascinación por lo desconocido. Un buen profesor
recurre a esa curiosidad, a la habilidad del estudiante
de explorar su propia curiosidad.
P. De acuerdo a sus detalladas observaciones,
¿qué otras estrategias han sido utilizadas
por buenos profesores para estimular a los estudiantes
a aprender profundamente y de una forma interactiva?.
R. Cuando observé clases de profesores en diferentes
instituciones y en distintas ciudades, comprobé
que los estudiantes aprenden con mayor profundidad cuando
tratan de resolver problemas que encuentran fascinantes,
importantes o maravillosos, y también cuando
los profesores les permiten tratar, fallar, recibir
retroalimentación, y tratar nuevamente una y
otra vez antes de que alguien emita un juicio acerca
de su trabajo. Los estudiantes también tienden
a aprender más cuando trabajan conjuntamente
con otros alumnos que tienen los mismos problemas. Constantemente
pido a mis estudiantes que reten sus paradigmas. Para
los alumnos también es importante saber que ellos
pueden obtener el apoyo que necesitan no sólo
a nivel intelectual, sino también a nivel emocional
o físico, si así lo requieren.
P. ¿Cuál es la mejor forma de
evaluar la calidad de un profesor?.
R. Una buena manera de evaluar a un profesor es ver
la influencia de sus clases en los estudiantes. ¿Las
sesiones estimulan intelectualmente a los estudiantes?
¿Las preguntas formuladas por el profesor realmente
les hacen pensar? También los estudiantes deben
confiar en que su trabajo será considerado de
una manera justa y relevante. Los profesores deberían
estimular a sus alumnos a creer que si trabajan duro
sus habilidades mejorarán, de que efectivamente
pueden aprender. Es muy importante que los estudiantes
se sientan en control de su propio aprendizaje.
P. Su investigación hace referencia al
Aprendizaje Natural y el Aprendizaje Activo. ¿Cuál
es la diferencia entre estos conceptos?.
R. El Aprendizaje Activo reconoce que es mejor que la
gente esté activamente involucrada en su propio
aprendizaje; por otra parte el Aprendizaje Natural reconoce
algo importante acerca de la naturaleza de esa acción.
Esta acción es más efectiva si el estudiante
decide hacerlo porque piensa que le ayudará a
satisfacer la necesidad de saber, le ayudará
a resolver un problema que considera importante, interesante
o maravilloso y no sólo porque alguien le dijo
que fuera y hablara con su vecino.
P. El centro que usted dirige sugiere hacer
del programa de estudios un banquete artístico.
Sin embargo, las instituciones educativas generalmente
proveen pautas específicas a los profesores para
diseñar los programas de estudio. Frecuentemente
señalan la importancia de incluir exámenes
o pruebas específicas y requisitos. ¿Cómo
pueden conciliar estas dos visiones?.
R. Desafortunadamente el típico programa de estudios
hace énfasis en “pruebas” y “requisitos”,
pero al trabajar siguiendo ese programa de estudios,
inclusive los buenos estudiantes, sólo aprenden
a seguir órdenes y hacer lo necesario para obtener
una calificación, evitando un proceso de aprendizaje
más profundo y, en consecuencia, se convierten
en estudiantes estratégicos. En Montclair hemos
comprobado que los profesores pueden comenzar a reconstruir
el ambiente en el cual sus alumnos aprenden a través
de un programa de estudios que hace promesas y ofrece
expectativas en vez de exigencias, lo cual invita a
los estudiantes a un atractivo banquete intelectual.
P. ¿Qué consejos daría
usted a aquellos profesores que les gustaría
mejorar la calidad de sus programas de estudio?.
R. Principalmente el programa de estudios tiene que
ser flexible, capaz de ajustar nuevas preguntas y retos
para el estudiante. Un programa de estudios prometedor
básicamente tiene tres elementos. Primero, las
expectativas: esto es lo que vas a poder hacer al finalizar
este curso. Las expectativas se refieren a las metas
generales del curso. Segundo, una invitación
estimulante a realizar trabajos que les guiarán
a alcanzar las expectativas, más allá
de la lista de pruebas o exámenes. Es importante
que los estudiantes asuman la responsabilidad de su
propio aprendizaje activo y que refleje lo que pueden
hacer al respecto. Obviamente, deberán estar
dispuestos a leer y también podrán desarrollar
temas que sean de interés especial y escribir
acerca de los mismos, lo cual les ayudará a perfeccionar
sus ideas y opiniones.
P. ¿Qué sucede con las calificaciones?.
R. Ese es el tercer elemento. La conversación
acerca de cómo los estudiantes y profesores pueden
comprender el progreso del aprendizaje podría
empezar por escribir un enunciado corto sobre lo que
un pensador de calificación “A” debería
intelectualmente ser capaz de hacer como resultado de
haber tomado este curso, y luego podrían realizar
lo mismo con el pensador de calificación “B”,
y el “C”, etc. Posteriormente, los profesores
podrían pedir a los estudiantes hacer lo mismo
y luego tener una discusión acerca de sus opiniones.
Al final del semestre los estudiantes deberían
estar en capacidad de evaluarse a sí mismos.
La autoevaluación podría empezar señalando
la calificación que el estudiante piensa que
debería obtener teniendo la evidencia necesaria
para apoyar su opinión, utilizando extractos
de su propio trabajo. Idealmente los alumnos se acostumbran
a evaluar sus propias fortalezas y debilidades. El profesor
podría cambiar la calificación basándose
en la calidad de la autoevaluación.
P. ¿Cómo podría alguien
transformar una clase, teniendo una forma pasiva de
enseñar, hacia un proceso de enseñanza
más interactivo, dinámico y efectivo?.
R. Cinco elementos caracterizan a un buen profesor:
1) Un buen profesor hace preguntas provocadoras o presenta
retos o problemas fascinantes. Como a los estudiantes
les gustan las historias, un buen profesor frecuentemente
cuenta historias para estimular la realización
de una pregunta o un problema. 2) Los buenos profesores
incitan a los estudiantes a aceptar las preguntas o
problemas como suyos propios. 3) Un buen profesor es
capaz de estimular a sus estudiantes a pensar críticamente:
aplicando, analizando, sintetizando y evaluando la pregunta
o el problema. 4) Los buenos profesores no piden a sus
alumnos que sólo memoricen. 5) Al final de la
presentación, los buenos profesores formulan
una nueva pregunta o problema.
P. ¿Cuál es la diferencia principal
que usted ha encontrado entre un buen y un mal profesor?.
R. Cuando nosotros preguntamos a unos profesores muy
eficientes qué intentaban lograr cuando dictaban
una clase, respondieron que querían ayudar a
sus estudiantes a entender y estimular que pensaran
de una manera diferente. Cuando realizamos la misma
pregunta a profesores no tan exitosos, frecuentemente
dijeron que querían cubrir el material.
P. Como dicen algunos, ¿piensa usted
que es importante para los profesores preparar una representación?.
R: Generalmente los buenos profesores llenan la sala
de clases con su presencia, miran a los ojos de sus
estudiantes y les invitan a participar en la conversación.
No se esconden detrás del podio y también
toman en cuenta las reacciones de la audiencia y periódicamente
cambian el ritmo si es necesario. Se aseguran de que
todos pueden escuchar y ver las ilustraciones. También
repiten los puntos claves y dan tiempo a los estudiantes
para responder y pensar acerca del material presentado.
Demostrando tener sentido del humor generalmente ayuda
a captar la atención de la audiencia. Algunos
profesores formulan preguntas y sugieren que el estudiante
trabaje en ellas en forma individual o en pequeños
grupos, presentando luego un informe al respecto. Un
buen profesor debería ser competente para escuchar
y contestar y también debería permitir
a los estudiantes responderse los unos a los otros.
P. ¿Qué tecnología, si
es que existe alguna, puede ayudar a crear un ambiente
de aprendizaje?.
R. La tecnología no es absolutamente necesaria,
pero si se tiene acceso a ella, se puede utilizar como
herramienta. Se puede usar cualquier cosa que sea efectiva:
blogs, comunidades de correos electrónicos, mensajes
instantáneos. Las tecnologías ayudan a
visualizar, a representar aspectos del mundo. La tecnología
contribuye a presentar gráficos, mapas, etc.,
pero no es absolutamente necesaria para crear un ambiente
de aprendizaje.
P. ¿Qué libros recomendaría
usted a cada profesor para así comprender mejor
acerca del aprendizaje humano?.
R. Primero, modestamente sugiero mi propio libro. También
recomiendo mucho el libro How People Learn de John Brandsford,
y Pedagogía del oprimido de Paulo Freire.
*La entrevistadora, Maria Cristina Caballero, es una
fellow del Centro para el Liderazgo Público de
la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de Harvard University.