El Bullying se refiere a todas las formas de actitudes
agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin
motivación evidente, adoptadas por uno o más
estudiantes contra otro u otros. El que ejerce el bullying
lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través
de constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones,
etc., y así tenerlo bajo su completo dominio a
lo largo de meses e incluso años. La víctima
sufre calada en la mayoría de los casos. El maltrato
intimidatorio le hará sentir dolor, angustia, miedo,
a tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias
devastadoras como el suicidio.
Casos concretos de bullying
En Chile se estima que un 1,6% de los niños y
jóvenes estudiantes sufren por este fenómeno
de manera constante y que un 5,7% lo vive esporádicamente.
Los datos varían en función de la fuente
de la que procedan y del enfoque manejado a la hora
de estudiar el fenómeno. Una encuesta del Instituto
de la Juventud, eleva el porcentaje de víctimas
de violencia física o psicológica habitual
a un 3% de los alumnos. Y afirma que un 16% de los niños
y jóvenes encuestados reconoce que ha participado
en exclusiones de compañeros o en agresiones
psicológicas.
Libre, libre. Mis ojos seguirán aunque paren
mis pies. Estas fueron algunas de las últimas
palabras que dejó escritas Jokin Zeberio, de
14 años, antes de suicidarse, tirándose
al vacío con su bicicleta, desde lo alto de la
muralla de Hondarribia, España, en septiembre
de 2004. Jokin venía sufriendo el acoso de sus
colegas desde hacía años. Las continuas
amenazas, humillaciones, insultos, golpes, palizas,
lo hicieron sufrir y lo llevaron a la muerte. El hecho
hizo sonar la alarma social, política y educativa,
y ha generado múltiples debates. Pero, lamentablemente,
no frenaron el fenómeno. Los casos de bullying
afloran y cada día nos percatamos que no son
recientes ni raros.