Las matemáticas no se enseñan a partir de
números ni tampoco desde una pizarra.
La introducción de los conceptos se inicia con
una vivencia del propio alumno, luego se refuerza con
una representación pictórica (figuras de
plástico) y finalmente se suma la abstracción.
Los alumnos son los que hablan de sus experiencias, no
los profesores. La idea es que los niños relacionen
las matemáticas con su propia vida.
Se trata de un sistema que busca explotar las “habilidades
blandas”, que los alumnos tengan la capacidad
para imaginar soluciones a un problema, que conozcan
el motivo por el que se siguieron ciertos pasos y cómo
se llegó a la solución. Además,
se fomenta que cuestionen la forma de aplicar, comprobar
e investigar las respuestas, junto con el trabajo en
equipo.
Para María Victoria Marshall, doctorada en la
especialidad, la gran ventaja es que en el Método
Singapur “los números casi se pueden tocar,
pues son tratados de un modo didáctico y gráfico,
buscando hacer una conexión del pensamiento concreto
al abstracto, lo que además hace más llevadero
el estudio”, sostuvo.
Sin embargo, la académica señala que
el método es “especialmente exitoso en
Singapur, ya que se aplica en un sistema centralizado,
que cuenta con una rotación de profesores para
evitar un desnivel en la calidad de los establecimientos,
y que tiene profesores de calidad, donde el docente
de primero básico de allá, sabe más
que un profesor de octavo de Chile”, añadió.
"Piensa sin límites"
La versión chilena del modelo se bautizó
como "Pensar sin límites" y es la Universidad
de Santiago -que además realiza seminarios y
cursos sobre el tema- la que se encuentra a cargo de
la traducción de textos enfocados desde primero
a cuarto básico.
Si bien el método comenzó a ser aplicado
de forma experimental en colegios bilingues durante
2009, será recién este 2011 cuando la
iniciativa comience su masificación, encontrándose
de momento aplicada en 300 establecimientos educacionales,
entre ellos casi la totalidad de los liceos públicos
de Viña del Mar, seleccionados según nivel
socioeconómico, dependencia y región de
los resultados del Simce de matemáticas para
cuarto básico.
Para el gerente de gestión escolar de la Red
Educacional Crecemos, Alex Castillo, de momento se han
visto resultados positivos en la aplicación del
método con “pruebas internas que demuestran
una importante mejoría y mediante encuestas,
donde se demuestra que la apreciación de los
niños por las matemáticas han cambiado
positivamente de forma drástica”, asegura,
aunque es enfático en sostener que “sin
profesores preparados el sistema no funciona”.
El plan del MINEDUC
El Ministerio de Educación entregó la
serie de libros con los materiales didácticos
que los acompañan, a más de 40 mil 200
estudiantes de 1° y 2° básico, en vez
de los textos escolares tradicionales.
El kit incluye un set de libros "Pensar sin límites",
1 kit por cada 6 niños de materiales didácticos,
utilizados para resolver ejercicios indicados en las
publicaciones. Contempla además un apoyo docente,
a través de la futura implementación de
un sitio web para responder preguntas frecuentes y crear
una red de usuarios.
Con respecto al seguimiento y a la evaluación,
el departamento de estudios del Mineduc monitoreará
el proceso de implementación de los textos y
evaluará su uso.
Finalmente, este año se buscará ampliar
la cantidad de colegios beneficiados para 2012, incluyendo
a la mayoría los denominados “de excelencia”
y se comenzará a monitorear a los profesores
en las aulas, para comenzar a dilucidar si la versión
criolla del Método Singapur puede ser la esperada
solución al estancamiento de la enseñanza
de las matemáticas en Chile.